viernes, 29 de noviembre de 2013

MUERE BENIGNO EL QUEBRANTAHUESOS EMBLEMA DEL PIRINEO A MANOS DE CAZADORES

Benigno (bendito nombre le pusieron al ave), un quebrantahuesos de 14 años, nacido en Aragón en 2000 y que se reproducía desde hace años en Navarra, ha muerto en los Pirineos franceses a causa de los impactos de seis perdigones de caza. Las fotos la tomamos en la última salida de Ecowildlife a la Sierra de Guara y es un ave que está anillada. El próximo 28d volvemos a la Sierra de Guara.

La organización francesa “La Ligue pour le Protection des Oiseaux” (LPO) ha informado de la muerte de este ave, que fue encontrada en una cuneta del ferrocarril que une Bayona y San Juan de Pied de Port, cerca del pueblo de Ossés, en los Pirineos franceses, el día 24 de noviembre y murió, a causa de sus heridas, el día 26. Todo esto lo hemos sabido estos días por parte de SEO.

Según la LPO, fue el centro Hegalaldia, de recuperación de fauna silvestre, el primero en ser avisado y el que consiguió recuperar a Benigno de la hipotermia que sufría, pero, pese a los cuidados dispensados, murió dos días después. Fuentes de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha informado a Efe que está a la espera de la necropsia para discernir si la muerte de este quebrantahuesos aragonés ha sido provocada o a causa de un accidente.  Según a SEO/BirdLife, la dispersión de los plomos indica que el disparo “se produjo a unos 40 metros de distancia, por lo que la posibilidad de que se trate de un accidente es despreciable” y denuncian que el departamento de los Pirineos Atlánticos, en el sur de Francia, tiene “el récord de estas aves muertas por disparo”. Para SEO/BirdLife, la muerte de este ejemplar muestra el peligro al que se enfrentan especies amenazadas como el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), una de las grandes aves carroñeras de la fauna española, cuya población es “muy escasa” y cuya situación de conservación es “muy delicada”. Benigno había sido capturado y marcado en la comarca de La Jacetania (Huesca) dentro del Plan de Recuperación de esta especie desarrollado por el Gobierno de Aragón en coordinación con la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ). Este quebrantahuesos recibió ese nombre en homenaje al conocido naturalista español Benigno Varillas, presente durante su anillamiento en los Pirineos.

Pero lo mejor viene ahora según la, la legislación francesa pena esta acción como  delito y puede ser castigado con 15.000 euros de multa y un año de prisión en Francia y si se hubiera producido en España, las penas podrían llegar a dos años de prisión e inhabilitación de cazar o de ejercer la profesión de hasta cuatro años. Es decir una porquería si tenemos en cuenta lo que muchos cazadores pagan simplemente por abatir cualquier bicho que vuela, millonarias cifras que no tiraron para atrás ni al rey de España para matar un elefante.

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