viernes, 7 de mayo de 2021

DÍA MUNDIAL DE LAS AVES MIGRATORIAS 2021


El día 8 de mayo se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, este 2021 se dedica a ¡Canta, vuela, vuela como un pájaro!  y se centra en los fenómenos del canto y el vuelo de los pájaros como una forma de inspirar a las personas de todo el mundo, en su deseo de proteger a las aves y sus hábitats.

Es un llamamiento para que las personas vuelvan a conectarse con la naturaleza a través de las aves, observándolas, donde quiera que estén: ciudades, parques, campos, bosques, montañas, humedales.

Y como homenaje a uno de esos migradores, os traigo un post que realizamos con Rafael Gonzalez de Lucas del seguimiento que hace en el Garraf sobre nuestras aves migradoras.






















Félix Rodríguez de la Fuente nos decía que nuestra rapaz nocturna más pequeña podría ser tan grande como la palma de la mano. Con su simpática estampa cuando eriza sus penachos a modo de orejas, es un feroz e implacable cazador de grandes artrópodos. 

El autillo es una de aquellas aves populares que caen simpáticas a todo el mundo. Viviendo en aquellas zonas de campiña y arboledas donde haya viejos troncos con multitud de agujeros, o adentrándose incluso en los parques urbanos de grandes y nudosos árboles como los plátanos, se trata de un ave muy cercana. Quién no ha escuchado alguna vez su ulular corto y repetido, o ha tratado incluso de imitarlo silbando en tono agudo para llamar su atención, sacándolo de la frondosidad vegetal hasta la parte más visible de algún poste o farola. Diríamos que conocemos a nuestro vecino a la perfección. Toda su delicada figura y su plumaje suave, su familiaridad y cercanía, realmente se transforman en misterio cuando nos adentramos en su biología.

Uno de los detalles de su vida menos conocidos por la gente es que pese a su tamaño, el menor de los Estrigiformes ibéricos, es un ave migratoria. Los estudiosos de las aves ya sabían que esta especie nos abandonaba cada año para ir a pasar a África los meses más desapacibles en la Península. Sin embargo poco se sabía exactamente acerca de dónde iban a parar exactamente. Desde hace más de 120 años, los que lleva desarrollándose el anillamiento científico de aves en Europa, se han ido descubriendo poco a poco los secretos mejor guardados de las especies migratorias. Gracias a las pequeñas anillas numeradas que individualizan a cada ejemplar, a modo de un pequeño documento de identidad colocado en su pata, se han podido ir revelando los movimientos de las aves en sus viajes migratorios con las diversas etapas hasta sus destinos invernales.

Bastante es lo que hemos aprendido de muchísimas especies. Sin embargo, el autillo, a pesar de su cercanía, aún no había desvelado sus secretos. Gracias al anillamiento se conocían a grandes rasgos cuáles eran las áreas de invernada de la especie, pero pocas veces se le había podido localizar con precisión. Hoy en día utilizamos los nuevos y cada vez más precisos dispositivos tecnológicos (GPS, Data Loggers, etc.). Colocado a modo de una minúscula mochilita de funcionamiento autónomo, y que apenas le supone ninguna molestia en el dorso del ave, el dispositivo va emitiendo señal de la posición del animal.

Hasta ahora se sabía que la mayoría de autillos emigraban atravesando el Mediterráneo y el Sáhara, llegando a la región del Sahel donde se establecían en invierno. Incluso se sabía que hay una pequeña fracción que permanece en el litoral mediterráneo español. Pero desde muy recientemente se ha podido descubrir la zona precisa donde permanecen nuestros autillos en África. Lecturas enviadas por los satélites GPS han indicado una región amplia del Sahel entre Burkina Faso, Malí, Níger y Benín.
Aún quedan muchas cosas por aprender de nuestros desconocidos amigos. Pero al menos vamos pudiendo vislumbrar ciertos interesantes detalles de su vida. Ya sea con dispositivos electrónicos o con las tradicionales anillas, los autillos aún mantienen secretos sobre su intimidad más profunda. 

Cada mes de abril, de igual manera, les esperaremos en sus parques y arboledas con la misma ilusión cada año por escuchar su emotivo reclamo. Quizás para que nos cuenten a la luz de estrellas y farolas, vivencias de ave viajera.

Aprovecho para comentaros que en Julio y Agosto volvemos a África, esta vez a Kenia, es un birdwatching único. si queréis acompañarnos tenéis toda la información en este enlace.

RAFAEL GONZÁLEZ DE LUCAS

domingo, 21 de febrero de 2021

SLOWBIRDING O COMO DISFRUTAR DE NUESTROS AVISTAMIENTOS DE AVES



Hace no mucho tiempo, mientras acompañaba a una veterana ornitóloga británica afincada en Catalunya, por algunos de los parajes del macizo del Garraf donde trabajo, pude experimentar una de aquellas vivencias ornitológicas que dejan huella. La invité a realizar una ruta para observar algunas de las aves más escasas de la zona, y quizás de la provincia. A sus 95 años, Audrey ha estado en todos los continentes y ha observado muchas más especies de las que muchos podemos soñar. Pero el objetivo alado de la jornada era difuso, y eso era lo que le daba emoción a la excursión.

Hicimos un recorrido en el que pudimos observar algunas especies de los matorrales mediterráneos, como currucas cabecinegras y rabilargas, mientras se levantaban delante de nosotros nutridos grupos de fringílidos, bisbitas o cogujadas montesinas en los secos prados de las zonas más altas del macizo. Paramos cerca de una balsa artificial que el rebaño de cabras había utilizado como bebedero y allí, apartados medio centenar de metros, instalamos nuestros telescopios. Con un ambiente que había enmudecido por nuestra presencia nos dispusimos a escudriñar el cielo y la vegetación, disfrutando de las observaciones sencillas, del paisaje sonoro y sintiendo el murmullo de la lejana ciudad.

En unos minutos la normalidad volvió al campo. Mientras comentábamos sobre el vuelo sincrónico del bando de estorninos que nos sobrevolaba, de la función defensiva del grupo compacto frente a las rapaces, que podrían cazar en vuelo a cualquier individuo descolgado, de pronto sucedió delante de nuestros propios ojos. Un estornino perdió el contacto con la masa durante unos pocos segundos, y fue cuando apareció de improviso el gavilán del que habíamos estado hablando instantes antes. La rapaz cogió al tordo sin darle opciones, como sirviéndose en un mercado, entre gritos estridentes de alarma del ave. En unos segundos el gavilán se lanzó entre los matorrales a dar cuenta de su presa a unos cuarenta metros ante nuestros ojos. El espectáculo y la emoción eran indescriptibles.

Sin embargo, la escena se complicó para el gavilán. Durante cinco minutos había podido disfrutar de su almuerzo, cuando sigilosamente hizo acto de presencia un precioso macho de águila perdicera que venía merodeando por todos los recovecos del matorral y las peñas calcáreas dispuesto a encontrarle para arrebatárselo. La perdicera, una de las especies más raras y amenazadas del mediterráneo, hizo todo tipo de piruetas, giros, vuelos cortos, posados imposibles colgado bocabajo de las ramas más finas de un madroño, buscando al gavilán. Todo delante de nosotros, alucinados y emocionados, invisibles. Un espectáculo inesperado e impagable.

La observación de esta secuencia etológica de caza y parasitismo tan completa y compleja resultó doblemente satisfactoria por lo casual e impredecible. La casualidad potencia la intensidad de las sensaciones. El factor sorpresa, al contrario de aquellas experiencias buscadas, alimenta nuestra conexión con aquellos eventos naturales, nos sumerge de lleno en ellos. Existen nuevas corrientes en la práctica de la observación de la naturaleza que abogan por una actividad tranquila, integrada en los ritmos de lo natural, esperando que las cosas sucedan. A veces a uno le puede tocar el premio gordo y experimentar algo inolvidable. Así de impredecible es la naturaleza.

Os invito a ver un video de los mejores lugares para ver aves en Europa y Africa


Rafael González de Lucas

sábado, 12 de septiembre de 2020

INCREIBLE AMANECER DE LAS GRULLAS EN GALLOCANTA

Descárgate el programa de la visita
Este año no ha llovido todavía mucho, pero amenaza y será el momento en que la Laguna de  Gallocanta en Teruel se comience a llenar. Y eso actuará como un reclamo junto con el frío de la zona. Gallocanta es uno de los lugares más fríos de la península ibérica.

Y en cuanto el frío se adueña de esos páramos aragoneses, es el momento de acercarse de excursión a la laguna. Se ha de levantar de mañana antes del amanecer y disfrutar del espectáculo de miles de aves levantando el vuelo con las primeras luces del alba.

Más de 35.000 aves suelen hacer su invernada pero se calcula que más de 100.000 pasan y  pernoctan cada año en la laguna constituyendo uno de los núcleos más importantes durante su invernada en la península ibérica.

Abajo os dejo un vídeo del amanecer y este enlace el calendario de salidas para verlas y los  momentos que las visitaremos.






lunes, 22 de junio de 2020

CANADÁ: LA COLUMBIA BRITÁNICA EL PARAISO DE LAS AVES



Un corto musical sobre nuestra última salida a la Columbia Británica, apenas dos minutos de bellezas naturales y fauna salvaje y sobre todo el paraiso de la migración de las aves en el norte de América.

Si quereis conocer de cerca la salida y las nuevas fechas, os dejo más información en este enlace.

Imágenes y montaje: Oleguer Garriga

martes, 16 de junio de 2020

LOS MEJORES LUGARES DE ESPAÑA PARA VER AVES



En esta video presentación, nuestro colaborador Rafael González de Lucas nos trae la hisoria de la observación de aves en el mundo y alguno de los mejores lugares para contemplar las aves en España.

Un recorrido por la historias con anécdotas y datos sobre aquellos que fieron los pioneros en esta ciencia  y un recorrido pormenorizado y detallado sobre los mejores espacios naturales para hacer seguimiento de nuestros alados en la península ibérica.

Si quereis profundizar con su trabajo de campo o nuestras salidas de bidrwatching, tenéis un calendario de salidas a los espacios naturales de la ibérica en este enlace.

jueves, 14 de mayo de 2020

PRESENTACIÓN MYANMAR: EL PAÍS DE LAS CIEN ETNIAS





Una presentación completa de nuestro viaje a Myanmar, el país de las cien etnias, recorriendo sus lugares más emblemático como Bagan, Madalay, Lago Inle y las montañas de Pindaya en busca de sus culturas y etnias más distantes.



Tenéis más información en este enlace.

lunes, 20 de abril de 2020

CÁCERES: LAS RAPACES EN EL PARQUE NACIONAL DE MONFRAGÜE

Entramos en el Parque Nacional de Monfragüe por Navalmoral de la Mata con el objetivo de cruzarlo de norte a sur y hacer algunas paradas para observar las rica avifauna del parque.

Y nada más entrar, una grata sorpresa,  una Cigüeñas Negras (Ciconia nigra) de las que anidan en el parque, sobrevuela el bosque y se posa sobre la isla del río Tajo donde ha hecho este año su nido, desde luego un encuentro impresionante. Aún recuerdo cuando  los guías del parque me explicaron que es un ejemplar anillado (la Choni le llamaron) se hizo residente olvidándose de migrar.

En las rañas cercanas a las carreteras, se ven las familias de ciervos ramoneando, las hembras acompañadas de último retoño. Entre las encinas se ven sobrevolar bandos de Rabilargos (Cyanopica cianus). La verdad es que nunca tengo paciencia para forgrafiarlos.

Pasada la junta de los ríos Tietar y Tajo y la presa,  se aparecen las grandes paredes de piedra y los miradores donde las rapaces y los carroñeros instalan sus nidos. En esas paredes como las del Salto del Gitano, están criando los Buitres Leonados (Gyps fulvus). . En esas misma rocas también tiene su nido otra carroñera, el Alimoche (Neophron pernopterus) y entre sus oquedades, se suele ver el Buho Real (Bubo bubo).  La siguiente parada es Villareal  de San Carlos donde está el centro de visitantes y podremos informarnos de senderos, visitas comentadas y lugares de avistamientos.

A partir de ahí, nuestro objetivo van a ser las rapaces y nos subimos hasta las crestas del Castillo de Monfragüe. Nos apostamos para perseguir con la mirada y los prismáticos el cielo. No pasa mucho tiempo cuando vemos planear un Águila Culebrera (Circaetus gallicus). Nos mira curiosa desde la altura. Nuestro objetivo tarda en llegar pero al final, ¡eureka! aparece aleteando por encima de la copa de unos pinos, lleva palos en el pico que ofrece a la hembra en vuelo y luego los dos, se instalan en una de las rocas del farallón rocoso dejándose fotografiar, es el Águila Imperial (Aquila adalberti). La señora de los cielos españoles, nos deja tan rápida como llego pero en el silencio del monte, creímos oír su granznido poderoso.

Especial atención nos merece el Buitre negro (Aegypius monachus), antaño diezmado  y en peligro, hoy su silueta se confunde muchas veces con sus parientes leonados. Se cree que en el parque en este momento anidan unas 354 parejas convirtiéndose en el lugar del  mundo donde más aves de esta especie se encuentran.  La imagen que os acompaño es un momento único donde se ve un Busardo ratonero atacando a un buitre negro.

Os he dejado más fotografías en este enlace y si queréis acompañarnos en nuestra próxima salida tenéis más información en este enlace.

lunes, 13 de abril de 2020

LAS GRULLAS DE WATTLED EN ÁFRICA EN SERIO PELIGRO


La grulla de Wattled es endémica de África y se extiende a través de once países desde Etiopía hasta Sudáfrica. Estas aves son  dependientes de los humedales de  África. La mayoría de las grullas Wattled se reproducen en las extensas llanuras de inundación de las grandes cuencas fluviales del sur de África (especialmente el Zambezi y Okavango); también utilizan los humedales de tierras altas más pequeñas (dambos) en toda su área de distribución, especialmente en Sudáfrica y Zimbabwe.

La pérdida y degradación de los hábitats de humedales constituyen la mayor amenaza para la especie. La intensificación de la agricultura, el pastoreo excesivo, la industrialización y otras presiones sobre dambos han contribuido a la disminución de las grullas Wattled. En los grandes sistemas de llanuras aluviales del sur de África, la cría y alimentación están vinculados a los ciclos naturales de inundación de los ríos.  La anidación en aguas abiertas poco profundas tras el importante aumento de inundaciones asegura de que los nidos serán protegidos de los depredadores y los incendios forestales y además se aseguran los progenitores que los pollos no se ahogaran por la subida de las aguas. Como retroceden las aguas poco a poco, grullas Wattled levantan la única chica en el pulso de la planta expuesta y la vida de los insectos.

Cuando los antiguos ciclos de inundación de las llanuras de inundación de los ríos son alterados por las represas, desvíos, y otros proyectos de desarrollo de agua, las grullas pueden ser particularmente vulnerables. Y desgraciadamente eso es lo que está sucediendo. Las grandes represas en el río Zambezi, por ejemplo, han dado lugar a una gran reducción en la cría y alimentación adecuada en el delta del Zambezi. Desde la construcción de la presa de Itezhitezhi en Zambia, se ha producido una restricción drástica de aves en sitios de anidación y zonas de alimentación en Kafue. En un año de las condiciones normales de inundación en el Kafue, cerca del 40% de las parejas de grullas intentó criar, pero cuando fallan las inundaciones sólo el 3% de todas las parejas crían.



Al igual que la grullas Wattled se ven afectadas por la regulación del río, también  los agricultores y los pescadores que dependen de las fluctuaciones hidrológicas naturales en las llanuras de inundación de los ríos como medio de vida. En el valle del río Zambezi, las grandes represas han provocado grandes pérdidas para los centenares de miles de campesinos mozambiqueños cuyo sustento depende de los flujos y reflujos del río Zambezi. Las actividades de pesca de subsistencia, la agricultura y el pastoreo de ganado se han derrumbado con la pérdida de la inundación anual. La productividad de la pesquería de camarón ha disminuido en más de $ 10 millones por año.

Recientes encuestas donde quedan reductos de grullas Wattled - Botswana, Mozambique, Tanzania, Zambia - indican que la población mundial de grullas Wattled puede ser sólo la mitad de lo que se ha reportado en los últimos años. Un fracaso más debido a la actividad humana.

Con Ecowildlife Travel vamos este verano en dos safaris de naturaleza a Kenia y Tanzania, os lo podéis descargar en los enlaces, y esperamos tener la suerte de encontrarnos con estos bellos ejemplares de aves. En la pasada edición  de estos safaris pudimos captar las fotos que acompañan este artículo.

lunes, 16 de marzo de 2020

MEROPIDAE. ABEJARUCO DE MEJILLAS AZULES (merops persicus)

Este avistamiento tuvo lugar en Botswana. Navegamos por el río Chobe en una barcaza disfrutando de la fauna de las orillas del río frontera entre Namibia y la citada Botswana. Comienza la época seca y allí es donde residen estos hermosos pájaros. Los cañizares que bordean el río son los lugares ideales para su reposo y en los taludes arenosos suelen hacer sus nidos.

El Abejaruco de mejillas azules, es raro divagante,  los he visto en mis viajes por el Magreb, aquí se suelen ver solo en verano. Esta foto esta hecha en marzo. Se alimenta de insectos y sus preferidas son las libélulas que también tienen las margenes de los ríos como posaderos. Los huevos son blanquecinos y ambos progenitores son los encargados de incubar.

en ese viaje como curiosidad ibamos buscando el Delta del Okavando, del que os dejo un pequeño documental para disfrute.
Vídeo del Delta del Okavango

Filo: Chordata

Clase: Aves
Orden: Coraciiformes
Familia: Meropidae
Género: Apiaster
Especie: Merops persicus

jueves, 5 de marzo de 2020

ISLANDIA: EL CANTO Y LAS CRIAS DEL ZARAPITO TRINADOR

 

Vemos en este vídeo el comportamiento de una madre zarapito ante el peligro, como esconde sus vástagos y luego, mediante su trino los reúne de nuevo. Un momento único. Este vídeo fue grabado el pasado mes de agosto durante nuestro viaje a Islandia. Se trata del más expandido de los zarapitos, que nidifica en el Ártico en América del Norte y Eurasia y pasa el invierno en las costas de los seis continentes. Los trinadores tienden a concentrarse en bandadas en unos cuantos puntos de preferencia durante la migración, por lo que el observador de aves puede encontrarlos en grupos numerosos o avistar muy pocos ejemplares. El nombre de "trinador" se debe al sonido de trinos persistentes que emite esta ave. Islandia acoge su migración y sus territorios de cría y entre mayo y finales de agosto, se suelen ver muchos ejemplares.

A comienzos de la temporada de reproducción, el macho realiza un vuelo de exhibición sobre el territorio del nido con amplios vuelos circulares, en los que por momentos se eleva batiendo las alas y por momentos planea hacia abajo mientras emite una canción de silbidos y gorjeos. En el suelo, los miembros de la pareja emiten sonidos a la par. Nido: Se encuentra en el suelo, por lo general en zonas áridas y elevadas, cerca de tundra húmeda y baja. El nido (construido probablemente por la hembra) es una depresión poco profunda cubierta con trozos de liquen, musgo y hierbas.

Las pequeñas crías abandonan el nido inmediatamente después de la eclosión. Ambos padres cuidan de las crías, pero estas se alimentan por sí solas. Los adultos atacan enérgicamente a los depredadores que sobrevuelan la zona de nidificación y vuelan directo hacia los intrusos humanos para desviarse solo a último momento. El primer vuelo de las crías ocurre alrededor de las 5 o 6 semanas de edad. En ese momento fue cuando grabamos este vídeo.

Cada temporada hacemos una salida de Bidwatching a Islandia, si queréis acompañarnos tenéis toda la información en este enlace.